FIDEICOMISO INMOBILIARIO COMUNITARIO

DEL SUR DE LOS BERKSHIRES

 

Vivienda econ—mica: un motivo valedero

El costo excesivo de la vivienda afecta de alguna manera a toda la poblaci—n del sur de los Berkshires. Quienes no necesitan vivienda tienen, sin embargo, hijos, nietos o vecinos que la precisan. Los que alquilan su vivienda han visto c—mo sus ingresos mensuales disminuyen a medida que aumentan los alquileres.

 

El gobierno federal y el gobierno del Estado han procurado facilitar a las familias la adquisici—n de una primera vivienda mediante programas especiales. Si bien importantes, esas medidas s—lo configuran parte de la soluci—n. En realidad son los ciudadanos quienes pueden mejorar considerablemente esta situaci—n y ofrecer viviendas econ—micas por intermedio de organizaciones locales y utilizando recursos locales. El Fideicomiso Inmobiliario Comunitario de Sur de los Berkshires (Community Land Trust of the Southern Berkshires) es una de esas organizaciones.

 

El objetivo principal

Todos somos conscientes de que el problema de la vivienda es una de las numerosas cuestiones que afectan el uso de la tierra en el sur de los Berkshires que requieren soluciones locales. Queremos preservar espacios accesibles para fines recreativos, proteger la vida silvestre y la producci—n alimentaria. Y tambiŽn queremos reservar tierras para la construcci—n de oficinas, comercios y para la producci—n de bienes.

 

El Fideicomiso Inmobiliario Comunitario - El poder de decisi—n en manos locales

El Fideicomiso Inmobiliario Comunitario (Community Land Trust) [CLT] es una organizaci—n sin fines de lucro cuyos miembros residen en el sur de los Berkshires. Quien viva en esa regi—n puede asociarse pagando un cuota de $10.

 

La principal motivaci—n del CLT es que las casas, los graneros, establos, cercados, huertas, granjas y jardines y el cultivo y los productos de la tierra sean la propiedad de quienes posean y exploten esos bienes, en tanto que la tierra misma, por ser un recurso comunitario limitado, sea de propiedad de toda la comunidad. Por intermedio del Fideicomiso Inmobiliario Comunitario es posible lograr la propiedad comunitaria de la tierra.

 

La funci—n primordial del Fideicomiso es comprar o aceptar en donaci—n tierras y arrendarlas a sus asociados mediante un contrato de arriendo por 99 a–os que sea autom‡ticamente renovable y transmisible a los herederos del arrendatario. Este proceso consiste en parte en determinar Ð conjuntamente con planificadores del uso de la tierra, gobiernos locales y la comunidad en general Ð el uso o los usos m‡s adecuados para una parcela determinada, por ejemplo, refugio de vida silvestre, urbanizaci—n, ‡rea de reserva para la conservaci—n de bosques, ‡rea comercial o cultivo de hortalizas para el consumo local.

 

Las actividades de Fideicomiso Inmobiliario est‡n a cargo de una Junta Directiva elegida por los asociados. Se estimula tambiŽn a los asociados para que se incorporen a o establezcan comitŽs sobre temas especiales relativos al uso de la tierra, inclusivo obtenci—n de viviendas econ—micas, identificaci—n de terrenos adecuados, planificaci—n del uso de la tierra, financiaci—n, publicidad e incorporaci—n de nuevos asociados.

 

C—mo asegurar la obtenci—n de viviendas econ—micas

Por intermedio del CLT los interesados podr‡n adquirir una casa por su valor real sin tener que pagar un precio artificialmente elevado por la parcela donde decidan construirla. El contrato de arriendo limita el precio de reventa de la casa al valor de lo edificado y de la mejoras efectuadas en la parcela, es decir, al costo que significar’a construir la misma vivienda al momento de la venta. Ningœn posterior adquirente de la vivienda deber‡ pagar jam‡s un precio especulativo por la tierra. El beneficio financiero del vendedor ser‡ en consecuencia idŽntico al mayor valor de los materiales de construcci—n y de la mano de obra en la regi—n.

 

Los mismos principios se aplican a los usos comerciales de la tierra, habitualmente sujetos a intereses ajenos a la comunidad. Los comerciantes y productores de bienes no est‡n por lo tanto sometidos a la incertidumbre derivada de convenios a corto plazo y alquileres en constante aumento. El arriendo de 99 a–os del Fideicomiso les permite adquirir sus propios edificios e instalaciones sin que corran el riesgo de perderlos y asegura que el pr—ximo arrendatario comercial podr‡ adquirirlos a un costo razonable.

En pocas palabras, el arriendo que ofrece el Fideicomiso permite que el arrendatario posea, compre y venda el producto de su trabajo real y no el resultante de la inflaci—n o del precio de la tierra en la regi—n. El costo especulativo de la tierra no favorece a ninguna persona en particular sino que beneficia al Fideicomiso Inmobiliario Comunitario, que es propiedad de todos.

De esto se desprende que parte de las funciones del Fideicomiso Inmobiliario Comunitario es asegurar que la comunidad sea la propietaria perpetua de la tierra, a la que asignar‡ los usos convenidos. Esos usos no podr‡n ser modificados por las presiones externas que suceden cuando factores externos decidan que nuestra tierra es un lugar atractivo e interesante de residencia.

 

El Fideicomiso: un instrumento flexible

El Fideicomiso Inmobiliario Comunitario es esencialmente un grupo de gesti—n. Como tal puede adecuarse a las necesidades de individuos y organizaciones a fin de alcanzar los objetivos comunitarios en materia de vivienda, espacios abiertos, explotaciones agr’colas y comerciales y otros usos de la tierra, por ejemplo:

* colaborar con fideicomisos de conservaci—n de la tierra para la gesti—n de acuerdos de arriendo de tierras que deben ser cultivadas para asegurar su conservaci—n;

* proteger los intereses del agricultor, quien ver‡ asegurada la propiedad de los edificios e instalaciones existentes o los que construya en la propiedad arrendada;

* negociar y controlar los contratos de arriendo entre agricultores y terratenientes que deseen incentivar a los agricultores para que realicen mejoras a largo plazo de sus tierras;

* gestionar los arriendos de un nœmero adecuado de viviendas econ—micas adyacentes a parcelas protegidas por un fideicomiso de conservaci—n de tierra, como parte de su plan de uso de la tierra;

* servir un medio para organizar a quienes deseen instalar comercios y a otros peque–os empresarios, de modo de asegurar la propiedad de edificios e instalaciones;

* emprender la planificaci—n del uso de la tierra y el desarollo de mœltiples utilizaciones de una parcela que un grupo de asociados del Fideicomiso someta a la consideraci—n del Fideicomiso en nombre y beneficio de futuros arrendatarios, para su transformaci—n en una vivienda comunitaria de varias unidades.

Una invitaci—n

En s’ntesis, autosuficiencia local, estructura organizativa sin fines de lucro y participaci—n plena de la comunidad figuran entre los instrumentos fundamentales mediante los cuales el Fideicomiso Inmobiliario se propone reducir los costos de la vivienda y de los negocios y transformar la planificaci—n del uso de la tierra en una empresa comunitaria. Le invitamos a asociarse al Fideicomiso Inmobiliario Comunitario y a participar activamente en la planificaci—n del futuro de las tierras de los Berkshires del Sur en todos sus aspectos.

 

COMMUNITY LAND TRUST IN THE SOUTHERN BERKSHIRES

FIDEICOMISO INMOBILIARIO COMUNITARIO DE LOS BERKSHIRES DEL SUR

P.O. Box 276, Great Barrington, MA 01230, www.CLandTrust.org, (413) 528-1737